Nada se perdió
en el camino invisible;
todo lo que viste
está ahí
y sigue caminando.


Nada se perdió;
todo lo que viste
en el camino invisible
está ahí
y sigue caminando.


Ya van quedando pocos de los buenos

La función del arte

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la intensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
—¡Ayúdame a mirar!

https://www.goodreads.com/book/show/1073100.El_libro_de_los_abrazos

... Meu pé de laranja lima (2012)

MI PLANTA DE NARANJA LIMA
de Marcos Bernstein, con João Guilherme Ávila y José de Abreu

Con la garganta estrujada salí del cine y sólo pude llorar en serio afuera de la sala. Durante la película solamente se me juntaban algunas lágrimas en los ojos que se sumaban al agua en la pantalla, a las lágrimas de Zezé, al llanto de toda una infancia. Entonces todo era un mismo río y yo estaba allí dentro, sin distinguir las aguas. 
Ver esta película fue un placer porque es una película linda, pero además porque es una historia de las que enseñan la magia de la narración, el verdadero encanto de ser escritor. Verla fue además como si alguien hubiera hecho un film con mis recuerdos, porque leí este libro hace tantos años que los detalles se habían perdido en el barro que ensuciaba las rodillas de Zezé y las de la niña que era yo cuando leía.

Acá estamo'

Hola gente,
Les agradezco a los que siguen ahí a pesar de mis ausencias varias, y ritmos extraños de publicación y desaparición. (Malditos sean los que partieron.)
Estoy de vuelta, como tantas veces pasadas, pensando en cómo repensar este blog cuando yo misma me aburro de mis reseñas de cine. Por lo pronto pretendo estar algo más activa en twitter @hoyvi, compartiéndoles cositas como los artículos, críticas y películas que veo.
En cuando a este espacio, siempre sigo con ganas de escribir sobre cine, así que no se asombren si aparece alguna reseña nuevamente, pero el plan es publicar algún contenido original; ya no contarles sobre otras historias sino narrarles yo misma un cuento (o varios). Vamos a ver cómo nos va.
Como sea, aquí sigo estando.

Aún perdida




... Argo (2012)


ARGO, de y con Ben Affleck.

Cuando fui al cine a ver Argo -que por cierto es un film decente pero nada genial-, al final de la película la gente aplaudió. Franceses. Aplaudiendo que un tipo de la CIA hace 30 años organizó el rescate de 6 personas (Americans!) durante la toma de la embajada estadounidense en Irán por parte de iraníes que reclamaban la restitución de uno de sus dictadores a un gobierno yanqui que prefería retenerlo a liberar los cientos de secuestrados en la embajada. La frase es larga, pero es todo lo que hay que entender de la película. Y si bien ésta es entretenida, el éxito de la misión narrada ¿Qué significa? Veamos:
Si pretende simbolizar "a mal gobierno, solidaridad entre ciudadanos", la cosa no cierra porque la operación no fue hecha por cualquiera, sino pagada y sustentada por el gobierno. Si pretende exponer las contradicciones yanquis (como parece que intenta hacerlo mostrando la condena de los "americanos" a la ocupación soviética de Afganistán, cosa que 30 años después ellos repetirían), ¿por qué parece hecha por un niño opinando "qué malos son esos árabes que secuestran gente"?. Para mí es solamente la historia de un cualquiera que tuvo suerte. Puede ser más divertido ver o contar la historia de los que tuvieron suerte que la de los desafortunados, pero tampoco vale meterse en terreno político si no hay nada para decir. En fin, parece que nada de ésto importa porque el suspenso noventero sigue teniendo éxito, al menos en mi sala de cine repleta de adolescentes franceses, que aplaudieron.