El espectador: Hablando de ver, parte 2


Retomando las reflexiones de Nabokov, y aunque él se refiere aquí al lector, su clasificación de este último es directamente aplicable al espectador de cine, y quería contárselas por lo acertada que me resulta:

"...Según la clasificación de Nabokov, en primer lugar está el tipo de imaginación que se apoya en emociones sencillas de tipo personal: puede que este lector sienta con gran intensidad la situación narrada en el libro porque le recuerda a situaciones vividas por él mismo o por personas que conoce; puede que aprecie el libro porque evoca un país, un paisaje, una época o un modo de vivir que recuerda con nostalgia como parte de su propio pasado. O bien -y esto es lo peor que, de acuerdo con las enseñanzas de Nabokov, puede hacer el lector- se identifica lisa y llanamente con alguno de los personajes. A esta identificación emocional cruda la considera Nabokov el tipo más elemental de imaginación lectora, una motivación de grado infantil en el que el corazón o la emoción predominan sobre el resto de los otros elementos.
(...) El siguiente estadio o tipo de imaginación del lector -no por ello necesariamente más elevado que el anterior- es el que se concentra en la especulación abstracta relacionada con alguna especie de saber, ya sea existencial o intelectual. Ésta puede ser, básicamente, de dos clases: la primera, el intento de descubrir en la obra literaria enseñanzas y valores útiles o edificantes para la vida (...); la segunda, la tendencia a establecer generalizaciones de cualquier tipo, en las que la sustancia de la obra se convierte en una simple demostración de alguna idea o teoría. Estas dos formas de imaginación lectora -la expectativa adolescente de aprender a vivir y la expectativa académica de obtener una victoria teórica- tienen en común el predominio de la mente racional, que filtra y opaca la experiencia de la lectura, sobre la emoción y la intuición.
(...) Por último, está el tipo de imaginación que Nabokov considera más adecuada, y que corresponde al lector creador. En lugar de identificarse con los personajes u otros aspectos emocionales del libro, éste debe tratar de dilucidar el mundo específico que el autor pone a su disposición. (...) Tiene que establecerse -sostiene Nabokov- un equilibrio armonioso y artístico entre la mente de los lectores y la del autor. Debemos mantenernos un poco distantes y gozar de este distanciamiento a la vez que gozamos intensamente -apasionadamente, con lágrimas y estremecimientos- de la textura interna de una determinada obra maestra..." *


Algo así como entregarse por completo a lo desconocido, pero con conciencia de esa entrega. No procurar identificaciones que remitan a lo seguro de lo conocido, no analizar la estructura en busca de mensajes encriptados para obtener algo de ella, sino incorporarse concientemente a esa estructura y participar así completamente de la experiencia artística.

* Vladimir Nabokov y las lecciones de literatura, de Ariel Dilon.

1 comentario:

  1. Me encantó la reflexión y más aún encontrarla en un sitio como éste. Gracias por compartirla...
    Por mi parte me parece admirable la descripción que hace Nabokov del vínculo entre el artista y su público. Se me ocurre agregar(a partir de sus palabras) que el hecho artístico sólo puede darse a partir de este encuentro, el que por supuesto habrá estado precedido por otro igualmente importante: el del artista con el flujo vital y trascendente que inspiró la obra.

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