... Le silence de Lorna (2008)



No saben cómo estaba esperando comentarles esta película de los Dardenne para poder desatar mi mar de loas y alabanzas hacia estos dos brillantes señores hermanos de mi predilección. Jean-Pierre y Luc Dardenne son un par de realizadores (guionistas, directores) belgas contemporáneos con los que uno tiene el placer de esperar su próxima realización porque sabe que se va a encontrar con algo igual de bello, de cierto y genial a la vez, que lo que ya pudo haber visto. Sus películas son suaves, crudas, simples, reflexivas y sobre todo humanas. Se apoyan increíblemente en los talentosos actores que siempre eligen (Jérémie Renier, Olivier Gourmet, etc.) e igualmente en su cámara inquieta, penetrante pero honesta y pudorosa. Los guiones no se pueden describir como sencillos porque tienen la textura de la vida cotidiana, con capas y ángulos para todos los gustos y espectadores, y por muy inexorables que resulten, no por eso son menos atractivos.
La primera película suya que ví fue El hijo (foto), que tal vez por sorprenderme con su talento fue la que me quedó más valorada en el corazón y la memoria, pero nada que criticarle hay a Rosetta o El niño.
Antes que salgan corriendo a verse todas las películas Dardenne que consigan, quiero advertirles que sí, son lentas, son de esas en que -al decir popular- "no pasa nada", sin música, y que terminan de golpe sin final de esos hollywoodenses. Todo eso y más. Pero a mí me gustan, qué le vamos a hacer...
Y antes también de que -después de mis advertencias- renuncien a ver todo lo de los Dardenne, por las dudas voy a finalmente comentarles lo que tenía planeado, su último film:


EL SILENCIO DE LORNA
de Jean-Pierre y Luc Dardenne; con Jérémie Renier y Arta Dobroshi.
http://www.imdb.com/title/tt1186369/
-conseguida a base de insistencia;
-la vería de nuevo, muchas veces más!

Lorna y su silencio venían más que anticipados por lo recién contado, pero además porque se hicieron rogar: la peli se me escapó del cine, en el videoclub que la trajo se les rompió la única copia que tenían, y mi conexión de internet andaba de males para bajarla.
Conseguida finalmente la película (¡gracias a la proveedora!), un día caluroso de enero la vi. La primera mitad es todo lo que esperaba de estos muchachos, con todos los halagos que he puesto allá arriba y aún más. Lorna es una sumisa pero pujante inmigrante albanesa en Bélgica (la genial desconocida Arta Dobroshi), metida en la venta de ciudadanía europea por casamiento, y casada por ello con un heroinómano (uno de mis actores preferidos en uno de sus mejores roles, Jérémie!) más muerto que vivo.
Desde su planteo, El silencio... retoma un poco del suspenso de La promesa y amplía su rango sensorial y narrativo con respecto a las otras de los Dardenne; durante esa primera parte era impecable. No quiero decir que pasada la mitad decaiga, ocurre que allí da un giro bien grandote que me hizo hacer una pausa, pensarlo dos veces, con la sensación de que la película anterior (la primera parte) se me escapaba.
Sí, una vez terminado el film y discutido, el gran giro -inicialmente sólo emocional-, se entiende: Lorna explota de silencio y toda la problemática denunciada pasa a un segundo plano frente a su falta de aceptación y su necesidad de apostar a la vida, así sea inventada. En esa parte final donde uno, al igual que ella, deja de aceptar todo como venía ocurriendo en su naturalidad Dardennesca y empieza a cuestionar qué está pasando, hay un arma de doble filo, peligrosa para el espectador no comprometido: mi primer impulso fue desear que la película hubiera terminado a la mitad porque no sabía qué carajo estaban haciendo estos tipos (los directores). Pero como ya dije, pensándolo dos veces (charlándolo una vez) se esclarece que al fin la vida agarra las riendas de la historia y que la libertad que se toman los autores es la misma que se toma Lorna para sobrevivir; la misma que debemos tomarnos para que esta película no sea simplemente un testimonio y sea arte. A verla de nuevo.

1 comentario:

  1. Es cierto... es una película que provoca una cierta confusión y ni hablar de hacer una comentario, ja! ¡¡Es muy interesante tu propuesta de tomarse la libertad necesaria para verla!!. En realidad todo el comentario me pareció interesante y atrapante. A pesar del estado un poco confuso en que me metió esta película, me gustó mucho y también la vería denuevo!

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