... Julie & Julia (2009)


JULIE & JULIA
de Nora Ephron; con Meryl Streep y Amy Adams.
http://www.imdb.com/title/tt1135503/
-Alquilada en dvd,
-Tal vez la vería de nuevo, puede ser...

Hay que aclarar que, como blogger, esta película te compra más que si no supieras de qué están hablando, y como alguien con pretensiones de escritora también. Ya con estos dos puntos sumados, y las buenas actuaciones del elenco, no tiene por qué no gustarnos el film.
Esta es la historia light de dos casi tocayas que logran aferrarse a una tarea mundana para sobrevivir a una existencia mediocre. El guión está bien armado para ir saltando de una Julia cocinera, ama de casa en París post-segunda guerra, de clase acomodada y un poco molesta, a una Julie más querible, contemporánea y trabajadora/blogger. En forma sutil trata el tema de la insatisfacción y el qué hacer cuando se tiene una pareja estable y la rutina pierde el sentido sin conflictos mayores. Dos formas de agarrar las riendas, una haciendo, la otra escribiendo.
No les cuento más del guión porque no tiene sentido (tampoco creo que cambie mucho no ser yanqui y no conocer de antemano a Julia Child como ícono de la cocina), pero sepan que se trata de algo simple, agradable y superficial. Me gustaron particularmente los vínculos humanos bastante afectivos y realistas, la misma afectividad puesta en la comida, y el tono simpático de la película, salpicado de ese nosequé adorable de Ephron.



Como curiosidad (cosas que uno busca después de ver una película), el viejo blog de Julie se mantiene online (al parecer como archivo o algo así, sin comentarios activados) tal cual se ve en el film, y ahora tiene uno nuevo donde cuenta de sus libros y demás andanzas.
Algo más: véanla con comida a mano, porque si no, no se aguanta.

... Avatar (2009)


AVATAR
de James Cameron; con Sam Worthington, Zoe Saldana y Sigourney Weaver.
http://www.imdb.com/title/tt0499549/
-En Cinemacenter San Luis.
-La vería de nuevo, puede ser, si es en 3D.

Finalmente la vi. Me resistí muchísimo un poco ridículamente, porque uno sabe que al final necesita saber de qué están hablando todos, y sacarse la duda de si no es esa película genial que uno estaba esperando. No lo es, pero aún así no quiero caer en ironías o subestimaciones, porque -con todos sus defectos- Avatar va en la dirección contraria.
Para explicarles la sensación que me produjo tengo que recurrir a esa búsqueda, que creo que tenemos todos, de la libertad y la plenitud; por más imperio sobre el que esté montado, Hollywood no le escapa y a su modo intenta plasmarla. Casi siempre ésta se confunde en melodramas con golpes bajos y felicidades bidimensionales que se traducen en mal cine, pero en este caso se percibe una intención verdadera. Qué hay más cierto que seres en armonía con su entorno, sometidos a una menor gravedad y en contacto con la fuente divina. Y aún así, con toda esta descripción del anhelo cósmico materializado, Avatar no deja de mostrar en su exuberancia el problema de sus creadores.
Puedo recordar que muchas películas me lograron transmitir esa misma sensación de plenitud que intentan los bichos azules, y lo hicieron con rostros humanos, situaciones simples, con más austeridad. El problema de Avatar no es justamente la ausencia de austeridad (aunque por momentos, tantos colores dejan de ser pura belleza para convertirse en molestos) sino que esa carencia está revelando una distancia a lo que el film cree expresar. Quiero decir, en un intento por materializar lo inmaterializable, se entrega a un festín de vuelos y colores que al espectador fácilmente puede caerle como infantilismo y superficialidad. Yo oscilé entre ésto último y el disfrute, y no pude dejar de pensar en quiénes estaban por detrás de todo esto. Se necesita estar muy lejos de lo sensible para requerir tremendo despliegue en pos de retratar la condición humana y sus anhelos.
Pero no me quejo, sin ser revolucionaria como algunos dicen, creo que Avatar es una película muy actual al mostrar cómo seguimos buscando lo mismo aunque tengamos los mil chiches con los que la filmaron. Creo que es posible disfrutarla recurriendo al lugar simple de cada uno, y sin obsesionarse mucho, porque como creo que ya dije, la sensación en que se basa se encuentra mucho mejor en tantísimas otras películas.



Nota al pie: Mi primer pensamiento cuando apareció el simpático de don Worthington fue: Jake Sully = John Locke... ¿quién le robó a quien?

Otra nota al pie: Como no ocurría desde hace tiempo, me tocaron sentadas atrás dos mujeres de mediana edad que al parecer eligieron como cita de charla la sala del cine. Y no me refiero a muchos comentarios sobre la película, sino a un parloteo constante sobre cualquier cosa menos Pandora. Mi súbita dada vuelta con mirada convincente de asesina no pudo acallarlas.

... La belle personne (2008)


LA BELLE PERSONNE
de Christophe Honoré; con Louis Garrel, Léa Seydoux y Grégoire Leprince-Ringuet.
http://www.imdb.com/title/tt1263778/
-Bajada de internet, claro;
-la vería de nuevo.

Ustedes saben (o deberían saberlo) de mi devoción por Louis Garrel. Admito que abandona el plano cinéfilo rozando el "filantrópico", teñido de pura francofilia. Inmersa en tantos filos, la única razón por la que todavía no había visto La belle personne es porque no la conseguía. Este es el anteúltimo film de Christophe Honoré (ahora a la caza de Non, ma fille...), cineasta cuyas películas hay que ver con cuidado y preparados para sobresaltos. De las suyas, sí recomiendo En París y Las canciones del amor, y no recomiendo para nada Ma mère (basada en un texto de Bataille), que excedió lo visible para mí.
La belle... es una hermosa y punzante película que gira en torno a la soledad y al otro. No leí el texto clásico en que está basado, pero es curiosa la adaptación que ha tenido: el argumento se desarrolla en una secundaria francesa actual donde una jovencita bella y depresiva se hace cargo de mucho de lo que le deposita su entorno, al que recién ha llegado. El personaje principal (la jovencita, por Léa Seydoux) es notable porque sufre toda la atracción y sin embargo es, en su silencio y blancura, sólo un reflejo del resto. No le pude decodificar demasiado una idea traducible en reflexión, como para decirles a qué apunta toda la historia, pero me pareció tremendamente emocional y austera.
Como casi toda película de Honoré, cuenta con la presencia de Louis, que la ilumina, y un par de otros de sus regulares. También, con un final agradable y certero. Sobre todas las cosas, La belle personne es memorable y está filmada en forma preciosa, de un modo en que no se puede comparar mucho a otras. Para ver de nuevo.

... The hottest state (2006)


THE HOTTEST STATE
de Ethan Hawke; con Catalina Sandino Moreno y Mark Webber.
http://www.imdb.com/title/tt0496319/
-Me la pasaron, ¡mil gracias!
-La vería de nuevo, con ganas.

Gracias a una vieja entrada de este blog, Ethan Hawke me contactó para ocuparse de que yo pudiera finalmente ver su film "The hottest state". Bueno, tal vez no para tanto, pero sí gracias a esa entrada me consiguieron dicha película! Así que, contenta de haberme sacado las ganas al fin de verla, les cuento que es una genialidad.
Y por qué es una genialidad es lo curioso. La película como tal no lo es, si bien está originalmente hecha, con actores bien elegidos y una cámara que da la impresión de libertad. Lo que la eleva sobre cualquier otro film romántico es el guión, los diálogos, la historia y su historia.
Resulta que Ethan Hawke escribió el libro homónimo The hottest state, basado en sus propias vivencias de juventud (el actor que lo representa reproduce perfectamente sus posturas y gestualidad). De allí lo adaptó al guión del film, el cual dirigió. Además de esto, y de actuar en el rol de su mismísimo padre, lo importante es que en la historia logra resolver un conflicto básico con su familia, las parejas y su propia condición de adulto. No sé si lo logró en la realidad o si es una de esas comprensiones que se logran escribiéndolas, lo importante es que quedó allí plasmada en ambos el libro y la película. Y tan genialmente que merece todo mi disfrute y envidia (como aspirante a escritora). 10 puntos para Ethan.

... C. R. A. Z. Y. (2005)


C. R. A. Z. Y.
de Jean-Marc Vallée; con Marc-André Grondin, Michel Côté y Danielle Proulx.
http://www.imdb.com/title/tt0401085/
-Bajada de internet;
-la vería de nuevo, con pocos argumentos.

Marc-André Grondin es un joven actor canadiense que he conocido (en pantalla) hace poco, pero que por alguna casualidad del destino estoy viendo seguido en varias películas. No es que derroche talento, pero me pareció mencionarlo con motivo del film que voy a comentar, donde tuvo uno de sus primeros protagónicos.
Las letras de la palabra "crazy" son las iniciales de un quinteto de hermanos, de los cuales sólo en uno se enfoca C.R.A.Z.Y., la película. También son las letras que forman el título de una hermosa canción de Willie Nelson, una de las pocas piezas que mueven la sensibilidad del padre de este quinteto de varones. Entre un padre empecinado en la virilidad y una madre comprensiva, los muchachos no tienen escape más lejano que un carácter hosco o cuadrado.
Nuestro flaco protagonista, sin embargo, y por alguna locura salida de la canción de Willie, ha sido dotado de sensibilidad. La película desarrolla esto último en forma tan linda durante la infancia, encarnando a Z. en uno de los nenes más hermosos que he visto en el cine (y el hijo del director, según me apuntan), que cuesta adaptarse luego al actor adulto. Con un poco de pesadez al comienzo de la etapa adolescente, pero con mucha solidez, el resto de C.R.A.Z.Y. nos muestra cómo la homosexualidad es salida obligada frente a ese don de ser sensible en tales circunstancias. No sólo nos muestra eso, sino también cómo una vida está construida en base a impresiones sensoriales, a elementos repetidos, pero fundamentalmente a la familia. Una buena -y al parecer exitosa- película canadiense ambientada en los años 1970, no sin defectos pero redonda.