... Mammoth (2009)


MAMUT
de Lukas Moodysson; con Gael García Bernal y Michelle Williams.
http://www.imdb.com/title/tt1038043/
-Bajada de internet;
-Es una muy buena película pero tampoco entusiasma verla de nuevo.

Mammoth plantea la problemática del ser humano en un mundo globalizado y capitalista, permitiéndose mediante perspectivas amplias de espacio y de tiempo observar al hombre con frialdad, como una especie singular, probablemente destinada a extinguirse eventualmente. Es así que durante la película se observan minuciosamente los eventos cotidianos de personajes muy disímiles entre sí, ligados por ese anhelo humano de algo que llene la parte vacía con que carga inevitablemente.
Las actuaciones sustentan la credibilidad de este examen a la especie, acompañadas por la fotografía, y el argumento se aleja pocas veces de situaciones creíbles o de diálogos posibles. Más que una película "coral", si bien su historia avanza en líneas paralelas, ésta se parece a un extenso primer plano: retratado ello explícitamente en un par de escenas en un planetario, donde desde la amplitud del universo se encuentra a la tierra como un oasis de vida, los relatos de los personajes son análogamente un enfoque aleatorio sobre oasis-personas ineludiblemente solos.
En un arranque simplista se podría afirmar que el film aborda dicha soledad (en una pareja, en la relación padres-hijos, a nivel laboral) en cuanto condición propia al ser humano por su conciencia, y exacerbada por el capitalismo posmoderno; pero como yo lo veo parece más un ensayo sobre la naturaleza de ese aislamiento modelo siglo XXI, una especie de descripción de los caminos por los cuales se empuja sin éxito en la vida para salir del oasis propio. No hace ni falta decir que ese empuje es con pocas excepciones infructuoso, y Mammoth tampoco se esfuerza en negarlo; es allí donde tal vez le falta algo a la película como obra de arte, o a sus realizadores: el romper con esos esquemas que niegan la comunicación y proponer una vía -cualquiera sea-, que más que esperanza le muestre al espectador que hay un artista detrás de la pantalla, capaz de elevarse sobre un mero -aunque válido- retrato y de alcanzar la creación.

2 comentarios:

  1. Agrego a tu comentario -siempre atinado- la sensación de brutalidad que transmite, tanto en Filipinas como en Tailandia. En fin, un poco efectista para mi gusto.

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  2. Eso sí, pero no tan efectista como para arruinarla. Me parece.

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