... Rouge (1994)

TRES COLORES: ROJO
de Krzysztof Kieslowski; con Irène Jacob y Jean-Louis Trintignant.
http://www.imdb.com/title/tt0111495/
[Alquilada en dvd]

El comentario sobre la peli que faltaba: A decir verdad, a Rouge la había visto de muy chica; sólo me quedaba de ella un recuerdo confuso de algo super dramático, con el rostro de Irène Jacob, y mezcladísima en la memoria con La doble vida de Verónica (también de Kieslowski, también con Jacob). 
En esta segunda visión, además de entenderla, el último film de la trilogía de Kieslowski me resultó parecido -en su narración- al formato de una novela escrita. Rouge tiene una presentación literariamente cuidadosa y poética de sus personajes, con historias paralelas que se funden en un hermosísimo final.
Las historias paralelas son las de, en primer lugar, la bellísima Irène Jacob en el rol de una solitaria estudiante-modelo, llevando una vida simple pero muy real, impregnada del rojo que le da intensidad a lo cotidiano. En segundo lugar, un viejísimo Jean-Louis Trintignant (¡Qué quedó del hombre de Un hombre y una mujer!) encarna otro solitario que se cruza en el camino de la protagonista. A esto se le suma una línea paralela que es la historia de un joven inexorablemente ligado al personaje de Jacob, y de destino tan idéntico al viejo Trintignant que puede asumirse como éste mismo. Si suena confuso es porque pretende serlo, y ahí está la belleza de las líneas paralelas, que son lo mismo, vienen y van hacia lo mismo, pero no se cruzan. Aquí el autor se da el lujo de no solamente cruzarlas (¡y he ahí la fraternidad!) sino también de darles unas vueltas temporales al representar un único personaje en dos tiempos pero también en el mismo. 
Con una música fantástica igual que las dos precedentes, esta película cierra afectivamente no sólo las líneas de sus protagonistas, sino también las de aquellos de las primeras: (como se menciona por ahí en los extras de los dvd, en unas muy buenas entrevistas a Kieslowski y a los actores) El autor se encarga de "salvar" a todos sus personajes, en un gesto análogo al que realiza cuando los rescata emocionalmente contando sus historias.
En síntesis, mucha belleza narrativa y visual desplegada a ritmo lento; Rouge es un film lindísimo para verlo con paciencia.

... Blanc (1994)

TRES COLORES: BLANCO
de Krzysztof Kieslowski; con Zbigniew Zamachowski y Julie Delpy.
 
http://www.imdb.com/title/tt0111507/
[Alquilada en dvd]
Atendiendo a mi inclinación por las sagas, Bleu no podía estar mejor acompañada en su visión que por Blanc, también llamada La igualdad es blanca. Esta segunda película de la trilogía es (siendo llanamente directos) peor que la primera, pero tiene su clima especial y es muy recordable.
Blanc narra en un tono casi cómico las tragedias de un polaco en su divorcio con una francesa (una jovencísima Julie Delpy), de quien continúa enamorado o al menos vinculado, profunda e inevitablemente. La película arranca con un pequeño guiño a Bleu pero de ahí en más no se preocupa por mantener su clima, sino que se hunde en un mar de tragicomedia y blancura grisácea conformada por la nieve polaca; adornada, igual que el film anterior, de hermosos planos honrando el color que la titula.
Para destacar es justamente ese abandono de la melancolía francesa retratado en Bleu, de la cual se desprende con rapidez al abandonar ese país y transcurrir mayormente en Polonia, permitiéndose así más crudeza y más contrastes. Por otro lado, son también llamativos los planos milimétricamente diseñados por Kieslowski, un director que aparentemente fue muy dedicado y con una visión clara de lo que buscaba plasmar (como lo recuerda Julie Delpy varios años después, en los comentarios del dvd).


En cuanto al concepto de igualdad, me costó encontrarlo en forma transparente en la película, pero mi suposición es que la dependencia entre la pareja protagonista denota eso que tenemos todos, por lo cual nos necesitamos los unos a los otros, y que posibilita los vínculos a través de esa identidad humana que nos iguala.
En síntesis, Blanc me gustó, por su originalidad (sobre todo en los personajes) y carácter propio, donde además la música sigue siendo parte fundamental de la obra. Tal vez me quedaron muchas ideas sueltas, pero no sé si la vería de nuevo.

... Bleu (1993)

TRES COLORES: AZUL
de Krzysztof Kieslowski; con Juliette Binoche. 

Trois couleurs: Bleu es la primera película de la trilogía que hizo el director polaco Kieslowski en base a los colores de la bandera de Francia y a los emblemas de la revolución francesa. A juzgar por esta primera entrega, el propósito no parece ser retratar nada en particular de esos emblemas sino enmarcar cuestiones humanas universales en algún contexto, basándose en estos conceptos de libertad, igualdad y fraternidad. Algo así como una excusa que da eje y alinea la temática de cada film, y de paso los agrupa.

 

En Bleu o La libertad es azul, se hace un ensayo sobre la libertad en cuanto pérdida: la necesidad de investir las personas y las cosas para vivir en este mundo, y a fin de cuentas depender de ellas, resignando parte de la libertad individual que brinda la soledad.
Juliette Binoche es excelente, como siempre, en el rol de una mujer que pierde su familia y se enfrenta a la posibilidad de vivir sin investir; de deambular por el mundo ligada sólo a percepciones fugaces de los objetos y la gente que la rodea, de un entorno que -claro- intentará entrar a su libertad solitaria o libre soledad.
Un elemento importantísimo en la película es la música, conjugada con las escenas de forma vital, las construye y las completa. Parte de los elementos que buscan entrar en la vida del personaje de Binoche es justamente una pieza musical inconclusa de su difunto marido, y en la construcción de esa pieza se habla del interjuego artístico que acaba con la soledad y con la libertad: la creación también es limitación, al tomar de un conjunto de elementos una de las infinitas combinaciones posibles que de ellos se pueden hacer (como comenta Kieslowski en los extras del dvd). Además, las escenas se interrumpen cual obra de música, con pausas de oscuridad que sugieren el final de las mismas, pero son sólo silencios en una melodía.
Es ésta una película exquisita, donde el azul es pura melancolía y puro arte, omnipresente en los muy cuidados planos que constituyen en su totalidad una joya del cine, sin duda.

... noticias sobre una película prometedora


















Estoy percibiendo en el blog un enfoque excesivo en filmes franceses dramáticos, o bien yanquis sobre residentes malos (que no son de Calle 13), por lo cual veo necesario un reenfoque sobre nuestro querido continente sudamericano.
¿Se acuerdan de esa película ecuatoriana que me gustó tanto, Qué tan lejos? Fue la ópera prima de la directora Tania Hermida. Hace unos días encontré en esta página sobre cine de Ecuador, algunos comentarios sobre su próxima realización, a ser titulada En el nombre de la hija.
Este es un minisitio sobre la inminente película escrita y dirigida por Hermida, donde se encuentra la sinopsis argumental y otras informaciones sobre los realizadores, el proceso de filmación y demás. Al parecer, los planes son estrenarla a principios del año próximo. Para tenerla en cuenta.