... Tutta la vita davanti (2008)

TODA LA VIDA POR DELANTE
de Paolo Virzì; con Isabella Ragonese.
http://www.imdb.com/title/tt1075114/
[En el canal MovieCity]
La de hoy es una película italiana chica, para nada un peliculón, pero de ésas que si te agarran con la disposición justa pueden recrear la hermosa sensación de ver las cosas desde otro lado. 
Sin que éste sea el mejor ejemplo, una buena señal acerca de la calidad de un film es que cuando termina, a pesar de haberse inmerso uno en el universo particular de la ficción, ese vistazo del mundo con otros ojos (los del director) nos dan más ganas aún de salir a vivirlo con los nuestros, tal vez impregnados de alguna nueva perspectiva. No sé si a todos les pasa, pero es algo que a mí generalmente sí, y mi querido actor/director Louis Garrel, suele referirse a este fenómeno en sus entrevistas, reafirmando mi opinión de que el cine puede conllevar una experiencia mágica que se extiende más allá de la duración de la obra.
Pero volviendo a Tutta la vita davanti, ya les he aclarado que no se trata de un gran exponente de la mencionada experiencia mágica, pero casi. Es un film que parece más simple de lo que es, tal vez con más pretensiones de lo que logra, pero un paquete agradable en su conjunto.
El argumento nos presenta a una lindísima actriz principal, una filósofa que al graduarse se encuentra con el mundo post-universitario y las problemáticas de la cuestión laboral. Por un lado está el planteo a lo Fair Play acerca de la competitividad y lo inhumano del sistema capitalista a nivel empleo: A diferencia de Fair Play, aquí la testigo de la crueldad del sistema va siendo gradualmente consciente de lo que implican las reglas del juego, aunque no por ello libre de escaparles (y menos aún con la solución para enfrentarlas).
Por otro lado, hay una cuestión más humanista en cuanto a qué hace alguien con una formación intelectual que excede las necesidades del entorno, y la creatividad en cómo traducir esa comprensión mayor de las cosas en el trato cotidiano. Ese conflicto, de encarnar el conocimiento para que no sólo sea un título sino un lugar desde donde ubicarse, puede no tener una solución clara y tal vez no sea a lo que apunta la película, pero me parece que esta última sí sirve para describir la confusión que causa el desequilibrio entre los mundos académico y laboral. En este sentido, algo que sí se transluce del film es que no parece quedar más opción que aprender a sobrevivir en los dos y convertirse en puente entre estos ámbitos (conocimiento y trabajo) que uno desearía mejor entrelazados.


Todos estos análisis, incluyendo el problema del desempleo en Europa a partir de la crisis del 2008, son cubiertos (ciertamente no con una maestría estilo Ken Loach) con un ligero tono de comedia y bastante sensibilidad, lo que ayuda a convertir Tutta la vita davanti en una película amena y original, digna de ser vista.

... La vida secreta de las palabras (2005)

THE SECRET LIFE OF WORDS
de Isabel Coixet; con Sarah Polley y Tim Robbins.
http://www.imdb.com/title/tt0430576/
[Bajada de internet, pero se consigue fácil en video]
La vida secreta de las palabras es un drama de la realizadora española Isabel Coixet, el cual reúne a dos personas que han atravesado un gran sufrimiento en su vida: un trabajador de una plataforma de petróleo (Tim Robbins) y la enfermera (Sarah Polley) que lo cuida luego de un grave accidente.
El planteo de la película en su inicio es mucho mejor a gran parte de lo que sigue después. La alta expectativa que crea la presentación de los personajes y de los escenarios donde se desarrolla la acción (en la plataforma de petróleo en alta mar, con un puñado de personajes secundarios muy atrayentes), contribuye a que la dramatiquísima resolución de la historia sea casi inconcebible para quien la estuvo acompañando con empatía.
Me gustaría recomendarla tanto como me hubiera gustado que mantuviera el tono sobrio con que arrancó.
Entiendo la necesidad de poner en palabras un llamado de atención sobre la guerra en Bosnia de los '90, pero artísticamente la cuestión no resulta, con unos diálogos excesivamente explicativos para mi gusto, y un intento moralizador que la situación no acompaña (mejores películas sobre el tema, que ahora me vienen a la cabeza: la visualmente hermosa Nieve, y la más cruda No man's land; estoy segura que existen varias otras).
De todas formas, aunque hay un par de cosas para recriminarle a la Coixet, no puedo enojarme con Sarah Polley, mujer de cine como pocas; y rescato el ambiente general y la fotografía imponente de un film que parece haberse hecho con buenas intenciones, en todo sentido.


Dos notas positivas aparte: Una simpática alusión al cuento de Cortázar "La señorita Cora" y algunas buenas canciones arrojadas en ciertas escenas.
Una última nota negativa: La tétrica (¿se supone que es tierna?) voz en off de la niña, ¿a quién se le ocurrió?.

... menos películas que libros

 
Me quedo pasmado cuando termino algo. Me quedo pasmado y desolado. Mi instinto de perfección debería impedirme acabar; debería impedirme incluso empezar. Pero me distraigo y obro. Lo que obtengo es un producto que no resulta de una aplicación de mi voluntad, sino de una concesión que ella hace de sí misma. Empiezo porque no tengo fuerza para pensar; termino porque no tengo alma para interrumpir. Este libro es mi cobardía.

[Extracto del fragmento 152 del Libro del desasosiego, de Bernardo Soares o quizás Fernando Pessoa]

... The social network (2010)

LA RED SOCIAL
de David Fincher; con Jesse Eisenberg y varios.
[En Cinemacenter San Luis - de visita en Argentina!]
*Una breve reseña del film, a pedido de mi acompañante en el cine (¡más te vale que comentes!)*

The social network no es el peliculón que muchos anuncian. Es una película amena, concisa y pasable, pero en sí misma no tiene cuerpo de "obra de arte contemporánea" o como sea que la hayan llamado.
Argumentalmente, se basa en dos juicios legales hechos contra Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, que sirven de disparador tanto para contarnos el origen de este boom mediático como para intentar desmenuzar las motivaciones emocionales detrás de tales explosiones sociales.
El planteo no es nada nuevo: por un lado se expone esa clase que "mueve el mundo" desde posiciones de poder, y que tiene que lidiar con ciertos genios algo más marginales (no tanto, Zuckerberg estudiaba en Harvard), quienes impulsan nuevos movimientos dentro del mundo económico y lo obligan a reacomodar su estructura. Por otro lado, el intento que se hace de mostrar que detrás de gran parte de las construcciones sociales siempre hay una búsqueda afectiva es rescatable pero no alcanza a sostener la película, y resulta un poco ingenua viniendo de Fincher (quien para mí nunca superó con films posteriores su excelentísimo Club de la Pelea).


Unas notas sobre las actuaciones: 
1. Jesse Eiseberg hace lo mismo de siempre, pero acá viene justo, así que bien; 2. Justin Timberlake, seguí haciendo música; 3. Andrew Garfield (del Imaginario mundo del Dr. Parnassus), muy bien; 4. Max Minghella, un poquito decepcionante. 

En fin, una película para ver sin grandes expectativas, interesante pero con poco vuelo. Eso sí, me sirvió para otra vez preguntarme por qué no habré estudiado economía.

... Je vais bien, ne t'en fais pas (2006)

ESTOY BIEN, NO TE PREOCUPES
de Philippe Lioret; con Mélanie Laurent y Julien Boisselier.
[Alquilada en dvd]

Hay una característica de cierta clase de buenas películas que se manifiesta durante su propio tiempo de vida: En plena película, uno se da cuenta de que está disfrutando aquello que ve, y se dice para sí mismo -a veces sin palabras, a veces en voz baja, e incluso con miradas al que está al lado-, "que lindo lo que estoy viendo". Esa conciencia de que el film es bueno agrega empatía, complicidad con la trama, los personajes, y casi siempre resulta en un hermoso recuerdo cuando éste termina. Por ese disfrute extendido (que no aparece, como con otras grandes películas, al repensarlas una vez concluidas) es que poco importa el final de estos lindos especímenes cinematográficos.
Fue tal fenómeno el que me ocurrió con Je vais bien, ne t'en fais pas, a pocos minutos de iniciada. No estoy diciendo por ningún motivo que su final no me haya gustado, sólo digo que llegada esa instancia poco importaba la conclusión, ya sabía que la película me había encantado. 
A dicho encantamiento claro que ayudó el inmenso carisma de Mélanie Laurent, pero sobre todo un guión directo, natural como sus diálogos y la agradable fotografía que moldea el director con dulzura. E igualmente -en un punto aparte- su preciosa música, creada por una banda francesa llamada Aaron (Artificial Animals Riding On Neverland), de quienes ya me bajé su disco homónimo; este último contiene la emocional "U-Turn (Lili)", incluida con precisión en momentos claves de la historia.


Para quienes todavía necesitan más detalles para convencerse: Je vais bien... es un film sobre la melancolía, sobre la ternura y sobre el desconcierto. Una joven regresa a su casa familiar para encontrarse con la desaparición de su hermano, quien representa una parte tan grande de ella misma hasta el extremo de no saber dónde está el "otro". Sin embargo, si bien la historia puede tomarse como que no hay "otro" y "uno" entre la parte ausente y la protagonista, ésta también se trata de un hermoso homenaje al vínculo fraternal estrecho, tan presente, asegurador y "espejante" en nuestras vidas de hermanos.
Asimismo, la película se permite reflexionar también sobre muchos otros temas sin hundirse en ninguno, y los sobrevuela con tanta amabilidad y coherencia, que el relato se vuelve simultáneamente sutil e intenso, y siempre agradable.
Para concluir el tren de halagos, aclaro que aunque el final puede discutirse, a mí me pareció acertado, simple y necesario. Pero claro -como dije antes-, yo ya sabía que esta película me había gustado, mucho antes de que terminase.