... una película francesa?

Desde que vivo en Francia he visto cotidianamente menos cine francés que cuando vivía en Argentina. El fenómeno se fue haciendo más notorio una vez que pasó la euforia de saber que esas películas que antes trabajosamente conseguía online o en videoclubes amigables se encontraban en la sala de cine más próxima.
Y cuando me descubrí viendo cine de cualquier rincón del mundo menos el local, "desaprovechando" esos estrenos que años antes hubiera anticipado por meses, me pregunté qué era lo que hacía cada vez menos atractivas a las creaciones francesas. Mi pequeña tesis elaborada al respecto es que en el arte, el artista pone gran parte de sí mismo; pero la parte minoritaria agregada que lo transforma en arte es aquello que uno quiere ser, o que vio en algún lado, o que potencialmente lleva adentro, el imaginario, lo que no es. Cuando uno vive en un lugar y conoce a las personas y situaciones posibles de ese lugar, la ficción se vuelve más difícil de apreciar porque uno instintivamente distingue aquello "real" del elemento artístico. Algo así como que los elementos familiares impiden sucumbir completamente al universo presentado. Puede sonar ridículo lo que digo porque en ese caso el omnipotente cine norteamericano no sería visto por su propio público, pero yo creo que es éste un buen ejemplo de mi mini-tesis: para cualquiera que haya visitado Estados Unidos, es claro que el cine de Hollywood no representa muy fielmente a su pueblo ni refleja directamente su idiosincracia, al menos en su mayoría. Los actores de Hollywood son un grupo de gente completamente diferente a lo que uno ve por las calles, y los diálogos allí mostrados parecen ir siendo tomados por el público en lugar del proceso inverso. Parte del atractivo hollywoodense para la gran masa americana es aquello que "no es", y rara vez se muestran escenarios realistas.
Pero volviendo al cine francés, el hecho de rodearse de la intelectualidad perfumada de los locales le quita bastante el encanto a sus films; porque uno empieza a descubrir el enraizamiento y las derivaciones de esa cultura bohemia, malhumorada, que seduce pero no abraza. Entonces encontrarse viendo una película que nos recuerda el entorno, que invoca en sí mismo las razones por las cuales lo que uno ve no es real, le quita la magia a la enorme burbuja del cine francés, en Francia.
No quiero caer en extremos porque he disfrutado muchas películas locales; simplemente digo que así como es mejor no ver entrevistas de nuestro actor favorito para poder creerle el siguiente rol, o no conocer personalmente al escritor de nuestro libro preferido para no buscar al autor en sus palabras, creo que a veces uno aprecia más lo creado cuanto más lejos está del creador, tal vez porque nos cuesta aceptar que la perfección puede surgir de lo imperfecto.

... en Mar del Plata (3)

¿Han visto el cortometraje de Martín Piroyansky, No me ama? Es algo simplón pero entretenido. En él actúa María Canale, quien luego se destacaría en la premiada Abrir puertas y ventanas, una linda película sobre los vínculos familiares.


En Mar del Plata, Piroyansky presentó en competencia un largometraje cuya premisa suena similar a la de su corto, y que mi hermana nos reporta:

ABRIL EN NUEVA YORK (2012)
Martín Piroyansky
[Competencia Argentina (ARG)]
Puntaje de nuestra corresponsal: *****
La ópera prima del joven Martín Piroyansky relata los vaivenes de una pareja argentina intentando sobrevivir en un país extranjero. Según el mismo director comentó luego de la proyección, al momento de comenzar el rodaje no existía un guión ya armado: la idea era "ir buscando" la película sobre la marcha. Desde ya, a mi criterio, nunca la terminó de encontrar. Es cierto que la estética amateur con que está filmada le brinda cierta frescura; pero a fin de cuentas "Abril en Nueva York" es una comedia romántica, y la superficialidad con que está retratado el vínculo de la pareja protagónica (la actriz Carla Quevedo y el músico Abril Sosa, quienes en la época en que se filmó estaban juntos en la vida real) le resta puntos. Más allá de algunas situaciones graciosas, los diálogos parecen casi siempre forzados y abundan las escenas en las que la sobreactuación empaña cualquier intento de transmitir emocionalidad. En definitiva, uno no logra engancharse con la historia de amor, y al final da lo mismo si siguen juntos o se separan; hasta el personaje del tercero en discordia me resultó más simpático -y menos neurótico- que los otros dos. Debo aclarar que, por lo que he leído, las críticas de este film han sido buenas. Quizás soy la única a la que no le gustó.

... en Mar del Plata (2)

Más pelis, más comentarios de mi hermana desde Mar del Plata:
Primero tenemos un extraño film aparentemente inspirado en los relatos de "Las mil y una noches", armado con formato de recopilación de videos caseros; y en segundo lugar el éxito paraguayo (!) del momento, titulado 7 cajas y alabado por críticos, público y festivales.

de Jonas Mekas; con diversas figuras famosas haciendo de ellas mismas.
[Sección Estados Alterados (ALT)]
Puntaje de nuestra corresponsal: *****


Dice mi hermana:
Película enmarcada dentro del cine experimental, en la que el legendario cineasta lituano Jonas Mekas se dedica a compartir con el espectador pequeñas historias/anécdotas de amigos y conocidos (y hasta suyas propias) que le impactaron de algún modo. Tomando como punto de partida el insomnio del director, desfilan en pantalla Yoko Ono, Louis Garrel, Björk, Ken Jacobs, Patti Smith, entre otros muchos artistas, siendo captados por la cámara casi siempre en un clima íntimo de distensión y confianza. Si bien por momentos resulta un tanto bizarro y hasta tedioso, sobre todo para quienes no estamos familiarizados con este tipo de cine (durante la función, mucha gente se levantó de su asiento), el film tiene ese toque bohemio en el que se combinan las reflexiones filosóficas, la música, la literatura, el alcohol, la amistad, la admiración y el humor. Sólo para quien quiera arriesgarse con un formato diferente.

de Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori; con Darío Alegre, José Alegre and Denis Amarilla.
[Competencia Latinoamericana (LAT)]
Puntaje de nuestra corresponsal: *****


La corresponsal también fue cautivada por el hit sudamericano:
Este thriller paraguayo ha sorprendido a más de uno. Situada en el Mercado 4 de la ciudad de Asunción y teniendo como personaje central a un carretillero de 17 años, la película transcurre con un ritmo tal que mantiene al espectador inmerso en la acción en todo momento. Un guión muy bien escrito, con giros divertidísimos, actuaciones impecables, y una calidad técnica y estética pocas veces vista en el cine latinoamericano justifican que 7 Cajas se haya transformado en un éxito de taquilla en su país. Por supuesto, se llevó una ovación del público en este festival. Excelente.

... en Mar del Plata!

¡Hoy vi cubre el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata! ¿Cómo? Durante esta semana vamos a contar con la participación especialísima de mi hermana desde la ciudad de Mar del Plata, reportando sobre algunas pelis del Festival.
Cuando me enteré que ella iba a ir, me puse a ver la lista de filmes y pude encargarle algunos para que los vea y nos diga qué tal; pero la verdad es que esa lista está poblada de títulos que desconozco. Así que, fuera de una decena de excepciones, iremos "viendo" lo que ella elija ver.

Para empezar, uno de mis primeros encargos fue el segundo film como director de Mark Webber, The End of Love. Claro que en este caso no hacía falta ninguna recomendación para mi hermana: este muchacho es el protagonista de The hottest state, que tanto ella como yo disfrutamos, así que ya estaba en sus planes.

THE END OF LOVE (2012)
de Mark Webber; con Mark Webber, su hijo y amigos.
[Sección Busco Mi Destino (BMD)]
Puntaje de nuestra corresponsal: *****


Aparentemente, un exitazo. Yo vi el trailer y ya quiero verla. Al parecer, el director+escritor+actor filmó la relación cotidiana con su pequeño hijo, introduciendo elementos de ficción pero manteniendo el elemento intimista. Si bien en la película la madre del niño ha muerto mientras que en la realidad sólo se separó de Webber, la idea parece ser borrar los límites del concepto de actuación, junto con un "uso" no explotador de la naturalidad infantil. Qué nos dice mi hermana: 
Se trata de una historia semi-autobiográfica, que logra plasmar con una sutileza poética la íntima relación entre un padre (viudo) y su hijo de dos años y medio. Casi como si no hubiera cámaras de por medio, uno se siente espiando a esta pareja en su vida cotidiana, siendo testigo de esa conexión asimbólica entre ambos. Impresiona la madurez tanto intelectual como emocional del niño, quien para su corta edad nos regala durante toda la película unos diálogos asombrosos, aunque siempre con la frescura y la inocencia de quien no distingue la realidad de la ficción; algunas charlas padre-hijo son imperdibles. Mark Webber resulta sumamente creíble en su papel de padre soltero, y al espectador le es fácil empatizar con esa mezcla de fortaleza y vulnerabilidad que transmiten sus gestos. A pesar de su ritmo lento y de su temática un tanto simple, el film nunca aburre porque desde el comienzo nos invita a ingresar en ese universo emocional que es el vínculo padre-hijo, retratado en este caso con mucho realismo pero sin perder la ternura. 
Vamos a tratar de hacer una actualización diaria, así que no dejen de visitar el blog para seguir de cerca los últimos comentarios sobre algunas películas del Festival de Mar del Plata.

... a Fernando

Durante estas vacaciones de verano fui a la casa en Lisboa donde vivía Fernando Pessoa. Me pregunto: ¿Tendría hoy Pessoa algún heterónimo con un blog, para escribir en él pensamientos al azar, un diario?


... Habla, memoria

Terminé un libro que anduve arrastrando varios meses: Speak, memory, la autobiografía de mi querido Vladimir Nabokov. No digo "arrastrar" porque sea feo o pesado, simplemente porque me encuentro cargando con el libro a todas partes en la espera de tener un momento o un espacio para leer. Además, entremedio empiezo otros libros y el primero va quedando colgado. El más atractivo y acorde a mi ánimo, gana.


Speak, memory es como todos dicen, una de las más lindas autobiografías que se hayan escrito. Uno llega a tal punto de intimidad con Vladimir que parece haber compartido los recuerdos de su vida gracias a una confesión personalizada, y no a un libro al alcance de cualquiera. Lo que más me gustó es la libertad de su autor para cambiar de ritmo, centrarse durante excesivos párrafos en detalles, y moverse en el tiempo y en el espacio como total dueño de su obra. Eso demuestra una enorme confianza en su don de escritor y sobre todo en el poder de las emociones convocadas en el relato, que son más fuertes que la supuesta linealidad de una vida. Esa es, en última instancia, la tesis encerrada en este libro por Nabokov: atrapar las verdaderas líneas de su existencia, que se extienden independientemente del tiempo y las circunstancias. Tamaña empresa, en sus talentosas manos, no puede sino dar un fruto como éste.

... Antes de medianoche!

Supongo que muchos de ustedes se pondrán tan contentos como yo al saber que para el año que viene estará lista la continuación de las hermosas obras de Richard Linklater, Before Sunrise y Before Sunset.
Para los desprevenidos que no han leído nada al respecto, esta tercera parte se llamará Before Midnight y cuenta con el ya envejecido dúo Delpy-Hawke en Grecia, deleitándonos con sus andanzas bohemio-reflexivas y super románticas. Para los obsesivos (¿como yo?), es un placer que esta última película respete y repita la pausa de 9 años que hubo entre la primera (1995) y la segunda (2004); pero claro, el mayor placer es esperar lo que sin dudas será un gran film. Más detalles, AQUI.


Es ésta una de las pocas razones por las cuales prefiero que el mundo no se termine en diciembre próximo. ¿Y ustedes?

... la felicidad

Hoy iba caminando temprano hacia mi laboratorio, con un poco de fastidio y sueño. En el trayecto me cruzo con esta especie de feria de frutas y verduras, que hay algunos días por la mañana en una plazoleta cercana a mi casa. Allí van amas de casa activas, o gente cuyo horario de trabajo les permite pasarse un buen rato discutiendo sobre el color de los duraznos o con qué verdura preparar el almuerzo del día. 


Mientras cruzaba ese espectáculo tan francés, un tanto alegre y distendido, me sentí envidiar la ligereza del plan matinal de estas personas que van de compras sin apuros, y que no se arrastran, como yo, medio dormidas a trabajar. Sin mirarles demasiado los rostros, pensé que esa gente era feliz, y pensé que yo también sería feliz si esa fuera la agenda del comienzo de mi día. 
Y en el proceso de atravesar la feria también pude imaginarme a mí misma del otro lado, con la mañana libre y comprando manzanas, mientras seguramente vería pasar a alguien que se dirige a trabajar, con una misión en la vida y un calendario lleno de cosas serias. Pensé que seguramente creería que esa persona es feliz, caminando con una dirección y un sentido, sin tener que inventarse un paseo entre verduras para ocupar su mañana. Entonces me dí cuenta de que para que esa yo imaginaria que compraba verduras tuviera razón, la yo que caminaba al trabajo debía ser feliz. Aun más, para que ambas yoes vivieran en un mundo donde hay alguien del otro lado siendo feliz, yo debía ser feliz. Sólo de esa manera sería verdad mi idea inicial de que esa gente estaba disfrutando, y en última instancia de que existe alguna versión mía que es feliz. 
En síntesis, descubrí que para que existiera en absoluto la felicidad en el mundo, yo debía ser feliz. Y fui feliz por un segundo. Después seguí arrastrándome, medio dormida, al trabajo.

... Broken (2012)

Para concluir la trilogía de posts sobre lo claro y lo oscuro, procedo a recomendarles una película que contiene ambas tonalidades y sale airosa al conjugarlas. Broken es un film inglés, dulce como la vida y con tanto dolor como ésta misma. La vi con mi hermana en circunstancias particulares, en una tarde calurosa de París, y carga ahora en el recuerdo con la fuerza y el sufrimiento de un día húmedo de verano. Su director era para mí desconocido, pero un atractivo imperdible de esta película fue la presencia del siempre justo Cillian Murphy, quien encarna aquí al "hombre bueno" como sólo él puede.

BROKEN
de Rufus Norris, con Tim Roth, Eloise Laurence y Cillian Murphy
Los conceptos de bondad y maldad, que son la esencia de este film, siempre me resultaron interesantes y enormemente ligados a nuestra cotidianeidad, más que a una naturaleza intrínseca de cada uno. Broken los explora de esa forma, en el día a día de la vida de una niña situada entre estos dos polos: Una sucesión de choques entre inocencia y crueldad la van dejando indefensa frente a su realidad, sobre la cual finalmente se erige como bastión de todo lo que es bueno.
Skunk, la niña, vive con su padre, su hermano y (a raíz del abandono de su madre) una afectuosa niñera. Si bien ese hogar es una muestra de cordialidad y luz, la ausencia de la madre también ejerce una fuerza ominosa sobre ese "nido". Este juego de fuerzas se traslada a todos los elementos del film: una familia vecina, nicho de maldad engendrada por la ignorancia, al mismo tiempo también derrocha cariño. Y así con todos los personajes, empujados alternativamente por aquello que parecen las manos de la vida y las de la muerte.
A este respecto, del que vengo hablando en los posts previos, sólo me queda decir que en mi experiencia lo bueno es siempre lo correcto, y viceversa, y que lo correcto es eso que sólo aparece cuando uno está en su lugar verdadero en la vida. Por más tautológico que parezca esto que escribo, creo que aquél que lo ha experimentado sabe que no hay otra forma de describirlo: es únicamente el esfuerzo de ser uno el que nos permite hacer las cosas bien, y es la debilidad de no reconocerse la que produce los errores, la maldad. La protagonista de Broken (interpretada magistralmente por la pequeña actriz Eloise Laurence) es una niña, y como tal es simultáneamente buena y débil; y su insistencia en situarse en la inocencia infantil es la que le da toda la fuerza para ser lo verdaderamente correcto en el film. Es sólo una cuestión de insistencia, impecabilidad y repetición la que nos da el lugar apropiado en nuestra vida. Por eso elegir vivir y ser bueno es un esfuerzo, y por eso la vida es cansadora para el que la vive a pleno: porque cada segundo cuenta para estar en presente, sosteniendo lo correcto -que por desgracia suele ser  frágil-, y en definitiva siendo "bueno".

Cillian, sufriendo en carne propia la maldad
Con todos estos ingredientes en juego, creo que es ésta una película que sirve para intentar reconocerse en (y sentirse reaccionar ante) los distintos rincones de todo lo que late; lo lindo y lo feo, lo dulce y lo grotesco. También para sentir el peso que significa estar vivo, y la liviandad y belleza que al mismo tiempo puede otorgar su fragilidad. Broken tiene además un final emocionante, al cual le reprocho un detalle, pero que me recordó emociones de las que desborda esa otra obra de arte que es El árbol de la vida.

Gilmores, Bunheads y las luces

Estarán pensando (o al menos yo estaba pensando) que cuál es el cambio radical del blog si paso de hablar de películas a hablar sobre series. La respuesta a eso sería, en primer lugar, que nunca dije que hubiera un cambio radical, pero sobre todo y en segundo lugar, que a lo que iba con mis comentarios sobre las series femeninas no son las series en sí mismas. Esta tendencia mía a usar pretextos fílmicos para hablar de las cosas puede tomarse como un recurso o un defecto, el caso es que la esencia de mi post anterior tiene un fondo al que le podemos dar unas vueltas más:
Así como yo asocio la femineidad a lo que no teme ser delicado, la inocencia debe también -para no ser estupidez- no temerle a lo corrupto, convivir con su presencia como uno convive con la muerte toda su vida. Mi celebración de lo femenino es entonces parecida a mi celebración de lo inocente y de todo aquello que por más posible de ser destruido se mantiene en pie, casi en un acto de pura fe en sí mismo.

Estas ideas me traen inevitablemente a la memoria un hermosísimo film inglés que vi el otro día, Broken, sobre el cual les comentaré pronto en este espacio. Mientras tanto, manténganse inocentes.


... Bunheads vs Girls: La batalla de las tinieblas

Tengo una parte mía de chica femenina, girlie girl o como quieran llamarlo. No consiste en que me guste particularmente ni la ropa o los zapatos, ni otros productos "femeninos" (y no me refiero a tampones) que tanto se encuentran aquí en Francia, sino en un apego particular a la gracia y a la fortaleza de la verdadera femineidad. Sin ahondar en reproches a nuestra sociedad machista o discutir qué significa verdaderamente ser femenina, todo esto viene a que cuando era más joven que ahora veía la serie Gilmore girls. Que era totalmente girlie, pero sólo en el sentido de que tenía muchas flores y cancioncitas "lalalá" de fondo. El resto estaba basado en diálogos con constantes referencias a la cultura pop (y no tan pop) y puro drama familiar graciosamente desarrollado.

En honor a este episodio de Gilmore girls, mi mochila de viaje se llama Lorelai, como sus protagonistas. True story.
De espíritu femenino similar, otra serie a la que quiero mucho es Felicity, hecha con delicadeza y cariño por un J. J. Abrams en formación, que conjugaba el típico drama universitario estadounidense con elementos experimentales de narración y un contexto afectivo muy realista.

Pero les hablaba de series girlie, y sobre todo de las chicas Gilmore, porque al fin su creadora (Amy Sherman-Palladino) ha vuelto al ruedo con un producto similar, lleno de su ternura y humor -- y claro, su toque girlie. La serie en cuestión se llama Bunheads (en referencia a los rodetes de las bailarinas de ballet, alrededor de las cuales gira la historia), y tal vez esté lejos de las ficciones alabadas por la crítica recientemente, pero acaricia ese costado mío un poco floripondio (ahora por fin comprenderán la decoración del blog) que cree en un contexto lo suficientemente agradable como para dejar crecer las cosas tiernas. Porque la clave en este tipo de ficción, como lo ha dicho Sherman-Palladino, es que los niños sean niños sin necesidad de esconder la inocencia o sobrevalorar lo decadente. Que existe, por cierto, y está por demás reflejado (bien o mal) en otras ficciones. La elección del artista es justamente ésa: en dónde poner el énfasis, en la pureza o en su ausencia, en lo delicado o en lo mediocre. Sin que esta elección determine la calidad de la obra, creo que sí distingue dos grandes grupos de creaciones y creadores, unos inspirados en la luz y otros en la sombra.

Bunheads y sus bailarinas entusiastas de la vida.
Haciendo el contrapunto con Bunheads en este dilema Ibarbourou versus Pizarnik se encuentra Girls, otra serie sobre jovencitas creada casi en paralelo a la primera. Y confieso que en cuanto se me terminaron los escasos diez capítulos de la prístina Bunheads, me pasé al bando más posmoderno de Girls, donde todo se hace porque sí y la naïveté no abunda. Esta forma de ver las cosas también me agrada: las neurosis de los personajes están muy claras, el humor es muy contemporáneo, y a fin de cuentas el tono de la serie es más realista. Aunque aquí haya derroche de snobismo y de personajes desagradables, confieso que lo patético en algo me entretiene.

Pero si me dan a elegir, yo sigo siendo una girlie girl de las optimistas. Sigo siendo una chica Gilmore. No hay número suficiente de gente depravada que me quite la fe en la bondad, ni sufrimiento tan poderoso para borrarme el placer de la esperanza. Es por eso que, tanto en la vida como en el arte, siempre elijo la belleza del sinsentido frente al desengaño que habita en él: Prefiero El árbol de la vida frente a Melancolía, elijo a Ibarbourou en lugar de Pizarnik; y, ni hace falta decirlo, me quedo con Bunheads en vez de Girls.

Girls.

... más allá de la pantalla

Engendrado por algo de tedio de escribir únicamente sobre películas, este post inaugura una nueva etapa de Hoy vi... en la que me voy a permitir ampliar un poco el espectro de mis pseudo-artículos. Espero así, con un espíritu mas bazaresco, poder comentarles pequeñas minucias o grandes verdades cuando éstas me parezcan oportunas, y de paso actualizar el blog mas seguido.
Claro que mi abono al cine sigue vigente (no solo el metafórico, de verdad tengo un abono para ver películas ilimitadamente!), y como escribir sobre pelis siempre me será apasionante, prometo seguir recomendando o acribillando los filmes de turno.


Hoy vi... se hace más grande, no porque vea más cosas, sino porque ahora las escribo. Espero que sigan viendo conmigo.

... To Rome with love (2012)

A ROMA CON AMOR
de Woody Allen; con Woody Allen, Jesse Eisenberg y Penélope Cruz, entre otros.
La ultima peli de Woody resultó para mí casi una desilusión. Pareciera que con él es una sí y una no, porque recuerdo haber ido a ver la genial Medianoche en Paris con reticencia, después de la insípida Conocerás al hombre de tus sueños. Esta vez, en cambio, yendo entusiasmada por su predecesora parisina, me encontré con un conjunto de historias mediocres, que ni aún sumadas dan la impresión de lograr una sola película. 
La excusa del film es hacerle un homenaje a Roma, pero de la ciudad no aprendemos, ni vemos o saboreamos más de lo que podemos conocer "al pasar" de antemano. Si esto puede haber ocurrido también con la capital francesa en Medianoche en Paris, aquello se justifica en primer lugar porque el fuerte de Medianoche... es su argumento; y en segundo porque esa película es justamente una tesis sobre los anhelos y su ir/realidad, y sobre su encierro en épocas o lugares inaccesibles de nuestra predilección. Mientras tanto, en Roma sólo se suceden historias menores, algunas con momentos simpáticos pero ninguna significativa como para darle a la película, o bien el tono de la ciudad, o al menos un corazón.
Claro que estamos hablando de un film de Woody Allen, así que lo que aquí es "malo" constituye un film llevadero (aunque repetitivo con respecto a otros films y a sí mismo), y a fin de cuentas superior a la mayoría de las comedias/dramas románticos producidos por los americanos. El agrado de la audiencia creo que depende demasiado de las circunstancias, ánimo y las expectativas que cada uno puede llevar.
Si bien el hecho de que la película no sobreviva a un mal humor del espectador o a muchas ganas de verla la desmerece como "buena película", esto no quita el rato ameno que se puede pasar con ella. A conformarse, o a esperar por la próxima.

En un día como hoy...


Por insólita casualidad, hoy me puse a leer mis primeras entradas de "Hoy vi...", de mis épocas cuando vivía en San Luis y empezaba a escribir sobre todas las películas que veía cuando no quería estudiar. Y mientras me reía de mis primeras reseñas, descubrí que hace exactamente tres años que había escrito la primera, lo cual transforma al día de hoy en un lindo aniversario para este espacio que viene resistiendo mi desgano y los cambios de la vida. ¡Gracias a los lectores eternos, gracias al cine!

... Prometheus (2012)

PROMETHEUS
de Ridley Scott; con Noomi Rapace y Michael Fassbender.
Hoy me aparezco solamente para decirles que no se pierdan la experiencia de ver Prometheus en cine. Les garantizo un muy entretenido rato en la sala, sea en su versión 3D o no (yo la ví en 3D pero no creo que agregue mucho).
Se trata de una película puramente de aventuras, en la cual los tintes filosóficos en mi opinión son puro adorno, pero tan bien hecha que uno no tiene ganas de cuestionarle nada. Los ingredientes los tiene todos, desde los extraterrestres hasta la heroína que me cae bien, pasando por uno de los creadores de Lost en el equipo. Con todo eso, el film no le va a cambiar la vida a nadie, pero sí nos recuerda qué nos divierte tanto de ir al cine. Yo salí con una sonrisa.

Nota-spoiler: Para nada importante es su vinculación con Alien, de la cual yo sólo me acordé hacia el final, pero bien que provoca ganas de reverla!

... Cosmopolis (2012)

COSMOPOLIS
de David Cronenberg; con Robert Pattinson.
El otro día fui a ver Cosmópolis. Salí confundida.
Parece ser que su director, David Cronenberg, adaptó el libro homónimo (que ya era loco) a este extraño largometraje críptico, aburrido y oscuro.
Cuando digo aburrido -antes que salten indignados los snobs y/o Cronenberistas- me refiero a ese tono tibio que tienen las películas a las que no les encuentro el sentido. No es que los diálogos sean en sí mismos aburridos, ni que las escenas sean previsibles, todo lo contrario: el clima opresivo-bizarro acentúa cada detalle de la narración, de forma que no hay tibieza en la puesta en escena. Pero le falta radicalidad en las ideas: Como ejes, se muestra el sinsentido y el aislamiento de la vida del "hombre poderoso", la frialdad y lo irracional de lo moderno, el exceso de información, la locura. Pero por debajo del paseo que ofrece sobre estos temas, ¿cuál es el motor que conduce a Cosmópolis? No sabría decirlo. 

Robert Pattinson es un ser desagradable con cara de nada (el "hombre poderoso"), y Cronenberg lo utiliza así a la perfección. A su alrededor crea un clima noir retro/futurista con el cual abre tantas posibilidades, que uno se queda con ganas de más. Por su parte, los personajes secundarios son enigmáticos, pero ¿hay algo detrás? ¿Lo que parece inteligente del film, es sólo pose? ¿Sus diálogos sobrevivirían a un análisis minucioso?
El otro día fui a ver Cosmópolis y salí confundida.


... En el camino (2012)

ON THE ROAD
de Walter Salles; con Sam Riley y Garrett Hedlund.
Cuando se acercaba el final de En el camino y le película remontaba un poquito, me puse a pensar por qué me resultaba tan anacrónica y banal, siendo que trata temas bastante universales. Inmediatamente pensé en la otra road-movie que hizo Walter Salles, sobre los primeros viajes del Che, y me pareció ver una especie de evolución tanto en este género de películas como en el espíritu de "estar en la ruta". Y en ese sentido, En el camino queda como algo ya visto, un relato a veces entretenido de algo conocido, sin ningún ángulo nuevo desde dónde viajar con los protagonistas.
Cuando digo "evolución del concepto de salir a la ruta", me refiero a que lo que proponen el libro y la película fue uno de los primeros gritos contemporáneos que mostraban la necesidad de salir, sin planes y a descubrir/se, de romper con una sociedad estructurada que no satisface las almas inquietas (a las quietas tampoco, pero bué). Ahí la generacion beat sale y se droga y recorre zonas desconocidas sin importarle demasiado el entorno (eso está patente en el film, no sé si a propósito o no) sino sólo sacudiéndose gracias a lo nuevo.
Creo que la superación a ese viaje puramente rebelde puede ser el que relata Diarios de Motocicleta, algo así como un viaje más "revolucionario" donde el moverse abre los ojos al entorno e involucra con los demás al que viaja. Usando la aventura del Che sólo como un ejemplo, creo que este tipo de viajes sentó una base donde el "viaje rebelde" queda minimizado frente a lo poderoso y comprometido del "viaje revolucionario".
Pero luego de múltiples desencantos con el sueño de la revolución, ¿cuál es el paso siguiente, cuál es la nueva ruta que se sigue? No puedo más que pensar en un viaje a lo Into the wild, donde ganan los toques existencialistas frente a los sociales, y donde el nivel de abstracción es mayor: El viaje es un símbolo, la gente se vuelve un reflejo, el verdadero viaje es la vida de uno al choque con lo de afuera. (Y estoy hablando sin dudas de la película de Sean Penn, porque el libro de Krakauer tiene menos vuelo que telenovela de mediodía.)
Lo que estoy queriendo decir con todo esto no es que en cada época deban hacerse cierto tipo de viajes (cada uno puede hacer el que quiera con resultados seguramente impredecibles), sino que en la medida en que un grupo de gente alcanza nuevas formas de reinventar el movimiento, y sobre todo de relatar ese movimiento, es necio negar esos precedentes. Quiero decir, en la película En el camino sólo se repite la narración de aquel viaje rebelde tantas veces viajado, sin reconocer que éste ha sido superado por otras formas de descubrir el mundo, sin un nueva luz con la cual verlos salir a la ruta. Si tan sólo se incorporara ese conocimiento, no importaría el hecho de que el libro original sea de fines de los '40.
En este punto tengo que admitir que el error es puramente de Salles o de sus productores, porque la novela no fue otra cosa que lo opuesto de banal y anacrónico: Leí En el camino cuando tenía algo así como 14 años, cuando tal vez no entendía el sinsentido de lo "adulto" que conlleva al reviente, pero sí comprendí la genialidad del estilo de Kerouac, que es a fin de cuentas lo verdaderamente rebelde en su libro. Y ese estilo no se traduce en la pantalla, porque Walter Salles es prolijo, amable, perfecto para lo que hizo en sus primeros filmes, pero aquí peca de inocente y desactualizado. Lo perdonamos.


Claro que la experiencia completa de este film no es de ninguna forma negativa, así que no duden en verlo. Yo, como rescatable, re-encontré en él un concepto nada original pero siempre lindo: la idea del escritor como observador, introducida sin vueltas con la presencia constante de Proust y su tiempo perdido. Esto es, el protagonista (un escritor) se da cuenta sólo al final de la historia de que ya tiene el relato que estaba buscando para escribir, porque lo estuvo construyendo con su propia vida, como testigo.

Mi último comentario sobre la película es una queja sobre la gastada mención burlesca a Reich y su acumulador de orgón, que le corresponde al personaje de Viggo Mortensen. Vale decir que es un poquito más respetuosa que la que hace Woody Allen en Sleeper, pero no deja de ser una ridiculización. Ya llegará  la venganza.

Desaparecida en acción

Queridos lectores:
Como siempre, mi ausencia no se debe a la falta de películas sobre las cuales hablarles, sino a estados en los que no tengo nada nuevo para aportar; y en esos casos qué cambia una reseña más de En el camino (que creo que voy a ir a ver esta noche), si no hay una parte de esta reseñante que sienta urgencia por compartir. Y otras veces es pura fiaca.
Para darles un pantallazo sobre estos tiempos en que los he abandonado, tengo ganas de hacerles una pequeña lista de SIes y NOes acerca de algunos de los films que vi, para sentir que la ausencia no fue en vano. Ya vendrán más tarde mis reflexiones rebuscadas sobre lo que estoy viendo estos días (¡muchas pelis de Cannes dando vueltas!). Empecemos, empecemos:

DE ROUILLE ET D'OS (2012)
de Jacques Audiard; con Marion Cotillard y Matthias Schoenaerts.
NO
Esto va en contra de mi voluntad, porque yo a Audiard lo quiero, y a Cotillard también, pero esta película no funcionó de ninguna forma. Una mezcla de melodrama con frialdad, de toques artsies con realismo predecible, un mejunje de cosas y escenas que no tienen eje, y un resultado super olvidable. No me sorprendería que Cotillard gane como mejor actriz en Cannes, pero tampoco es para tanto lo que aquí hace.

BARBARA (2012)
de Christian Petzold; con Nina Hoss y Ronald Zehrfeld.
SI
Una joyita alemana que fui a ver sola, sin mucha preparación o expectativas, en una tarde-noche soleada con linda brisa. Salí con ese estado de levitación que da el cine cuando logra su misión: nos traslada. Este film, de aire modesto, cuenta la historia de una médica enviada a la fuerza desde la Berlín occidental a la Alemania del Este, durante los años '80. Con una protagonista excepcional y cautivante, la película se dedica a ese estadio de la vida donde uno tiene que aceptar las nuevas circunstancias que lo rodean, y dejar atrás lo que caprichosamente cree propio para adaptarse a lo que el presente le ofrece. Delicada, llena de tonos cálidos tanto en la historia como en el ambiente (contrastando con la protagonista, mayormente en azul), con colores y texturas dignos de verse en pantalla grande.

TINKER TAILOR SOLDIER SPY (2011)
de Tomas Alfredson; con Gary Oldman y Colin Firth.
SI
También conocida como -por suerte- El Topo. A ésta la vi hace rato pero no quería dejar de recomendársela a aquellos que disfrutan de los thrillers, pelis de intrigas y esas cosas. Gary Oldman vuelve a hacer algo decente después de algún tiempo, y el resultado es altamente elegante y entretenido (lenta y confusa por momentos, pero buena).

DARK SHADOWS (2012)
de Tim Burton; con Johnny Depp, Michelle Pfeiffer y Eva Green.
NO, NO y NO
Por si no quedó claro: NO. Digamos que no soy una fan alocada de Tim Burton, pero el hombre ha hecho cosas muy lindas (Big Fish, Ed Wood) y sin embargo esto ya es cualquier cosa. Una especie de historia ridícula sobre vampiros y fantasmas que nunca da risa, ni enternece, ni captura en el relato o con las imágenes. Ni hablar de Johnny Depp, que me tiene podrida haciendo sus mismas caras tontas en todos los personajes que elige.

POSSESSIONS (2011)
de Eric Guirado; con Jérémie Renier y Julie Depardieu.
SI
Para dejarlos con una nota positiva, aquí mi querido (y recientemente importado a la Argentina por Trapero) Jérémie Renier vuelve a hacer de sus mejores roles, en un film muy bien hecho sobre el roce entre diferentes clases sociales y la miseria humana. Con un argumento simple, gran suspenso, y una Julie Depardieu magnífica.

¡Hasta pronto!

... a la Julie

2 DAYS IN NEW YORK (2011)
de Julie Delpy
con Julie Delpy, Chris Rock y Albert Delpy
http://www.imdb.com/title/tt1602472/
Lo prometido: Una fotito de Julie Delpy con sus rojísimos ojos (perdón), y su padre (Albert) en la presentación de 2 Días en Nueva York.

La película no fue para nada la gran cosa, peor que la primera: menos sutil en el humor, diálogos más simples y más convencional en el formato. Sí me reí un montón y no deja de ser una peli bastante agradable, pero la idea de la secuela (esta vez la familia francesa viaja a Nueva York) se abría a más posibilidades de las que se usaron, y parece haber sido hecha con menos inspiración que 2 Días en París. Julie Delpy, eso sí, encantadora, tanto en su actuación como en persona. Como algunos podrán sospechar de antemano, cuando ella habla uno descubre que no es tan distinta a sus personajes, lo que en mi opinión no le quita mérito como actriz ni disminuye su carisma. En cuanto a realizadora queda la duda de si seguirá evolucionando: hasta ahora ninguno de sus filmes es una genialidad pero tiene un estilo que me gusta; y tal vez porque le tengo cariño desde chica, sigue siendo de mis favoritas.

P.D.: ¡Una lástima lo cortito de la aparición de Daniel Brühl!

... una película más que merecida!

THE BOUNDARY MAN (2012)
de Antonin Svoboda
con Klaus Maria Brandauer y Julia Jentsch
http://www.imdb.com/title/tt2180549/

Hoy les comparto una noticia a la que llegué por azar y me llenó de alegría, porque se refiere a esas ocasiones donde el cine despliega su poderío sobre historias que lo ameritan y enaltecen.
The boundary man es una película austríaca a ser estrenada en el otoño europeo de este año, sobre el último período de la vida del psicoanalista creador de la Orgonomía, Wilhelm Reich.
Sin pretender que un film logre cosas a las que la sociedad misma no ha estado dispuesta, me alegra que éste parezca ser una reivindicación al trabajo de Reich, a su lucha personal y su obra. El hecho de ser realizado por austríacos seguramente ayuda, pero notoriamente lo hace la participación de gente involucrada directamente con la labor orgonómica. Para los no familiarizados con esta teoría (o con el inglés), el resumen publicado por la productora de la película dice algo así como:

"Al final de su vida, Wilhelm Reich -psiquiatra y científico experimental en la búsqueda de los fundamentos de la vida- se encuentra en juicio, acusado de engaño. Su sueño de liberar al individuo humano lo vuelve un oponente peligroso del Sistema Americano que ha estado luchando desde 1945 por la hegemonía global, usando todos los medios a su disposición. ¿Fue locura creer en la libertad del hombre o estuvo Reich simplemente en el lugar y tiempos equivocados, y siendo un pensador holístico, observaba correctamente vínculos sociopolíticos de largo alcance? Diez años después de su misteriosa muerte, sus escritos, quemados una vez por la FDA estadounidense, se vuelven una  fuente importante de inspiración para la generación en revuelta del '68."

En cuanto a lo meramente cinematográfico, debo reconocer que no he visto nada del trabajo del director (ni siquiera su documental sobre Reich), pero me agrada sobremanera que el papel de Eva Reich (su hija) sea actuado por Julia Jentsch, aquella de Los edukadores o Sophie Scholl y favorita personal de esta escritora. Igualmente promisorio es el consagrado Klaus Maria Brandauer (como el mismísimo Wilhelm), a quien hace poquito vi en la loca Tetro y en cuya larga lista de films seguro encontrarán varias donde lo han visto.

Llena de expectativas, no queda más que esperar unos cuantos meses para ver de qué se trata finalmente The boundary man. Pero a todas luces este proyecto denota su compromiso por difundir una historia que muchos se esfuerzan en olvidar. Bienvenido sea.

... The girl with the dragon tattoo (2011)

LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES
de David Fincher, con Daniel Craig y Rooney Mara 
http://www.imdb.com/title/tt1568346/
Cuando me enteré que los yanquis hacían la remake de esta pelicula, estaba segura de no querer verla. Después hicieron tanta publicidad sobre la genialidad que era el film de Fincher y lo magnífico de la actuación de Rooney Mara, que a fuerza de insistencias me encontré en la sala de cine, viendo Los hombres que no amaban a las mujeres otra vez.

Para hacerla corta, fue un fiasco. Si usted, querido lector, ya ha visto las Millennium en su version sueca, ni necesidad tiene de asomarse al trabajo de Fincher. La película como tal es casi igual de buena pero carece del misterio lúgubre de la original, y pierde mucho encanto al transformarse en un engendro hollywoodense entre los demás. La actuación de Mara no le llega a los talones de aquella de Noomi Rapace, quien creo que para la mayoría del público quedará como la imagen fiel y verdadera de Lisbeth Salander.
Por otra parte, al contrario de lo publicitado, esta película repite muchísimas escenas y posee demasiadas tomas similares a su version europea como para no evidenciar que se basó en esta. De no ser así, tal vez sólo los dialogos y escenarios serían similares, pero los recursos cinematográficos no estarían tan repetidos. Esto termina por ofender al espectador que creía verdaderamente en una reinterpretación de los libros y no en el puro sentido comercial de la remake. 
Este espíritu blockbuster también se ve en la presentación tipo James Bond, que anuncia puras intenciones de saga y no tiene nada de la atmósfera que se introduce a continuación.
Y ya para ir terminando, otro elemento que le quita seriedad a esta copia trucha son los personajes hablando en inglés con acento sueco: ¿Cuál es el sentido? ¿Se trata acaso de una realidad paralela donde los suecos no hablan sueco pero conservan el acento? Por momentos es tan ridículo que no ayuda ni un poquito al clima noir de la película.

Respecto a los halagos que recibió y sigue recibiendo, lo único que se me ocurre apostar es que para alguien que no haya visto los filmes europeos, el peso narrativo de una buena historia como ésta puede deslumbrar, y he ahí el origen de los nuevos admiradores que puedan surgirle. Al fin y al cabo es razonable, porque considerando además la buena dirección que posee el film, en suma se estará viendo algo de lo más pasable del cine que hacen los norteamericanos (olvidando su verdadero carácter de copia total). 
En síntesis, sólo podría recomendar esta película a quien no haya visto la otra; pero, una vez más, en ese caso le recomendaría que saltee esta y vaya en busca de la original.
Para los que ya vimos los filmes suecos, la visita al cine (o la bajada de internet) no tiene sentido: ver a la jovencita Mara esforzarse en su actuación por no parecer que se esfuerza es más penoso que todo lo que le toca sufrir a su personaje, y nosotros no somos tan rudos como Salander para andar soportando esas cosas.

... A dangerous method (2011)

UN MÉTODO PELIGROSO - de David Cronenberg
con Michael Fassbender, Keira Knightley y Viggo Mortensen
http://www.imdb.com/title/tt1571222
A dangerous method es una especie de pequeño ensayo explicativo/demostrativo sobre el psicoanálisis y sus pioneros para la audiencia no familiar con la teoría, pero creo que funciona también para los expertos porque cuenta con cierta sensibilidad humana alumbrando el recorrido de estos hombres de ciencia (Jung y Spielrein, sobre todo).
Yo me imaginaba algo más oscuro o intrincado, pero se trata de un desarrollo simple sobre la búsqueda de conocimiento y las limitaciones personales o del entorno a ese respecto. Como film de Cronenberg es casi irreconocible, y sin embargo mantiene una tensión increíble durante escenas de puro diálogo, algo que sin dudas este director maneja a la perfección.


Entre lo más publicitado de esta película tal vez se encontraba la participación de Viggo Mortensen como Freud, y sin embargo su rol es más bien un elemento necesario para contar la historia, sin resaltar y sin que la actuación de Mortensen afecte en mucho el resto del largometraje. En cambio, el protagonista, Michael Fassbender en el papel de Jung, cumple una tarea honorable con su rostro inexpresivo y dando la impresión de contener un millón de ideas y sensaciones en su pose indefinida. Pero es sin embargo la participación de Keira Knightley lo que hace que el conjunto del film sea memorable, porque aporta la intensidad requerida en su personaje y entrega una interpretación única. Me cuesta prodigarle tantos halagos porque jamás ha sido actriz de mi preferencia, pero aún con mi reticencia habitual durante el comienzo, la inglesita me terminó ganando.
Una obra cuidada, un ejemplo de cine minimalista y bien hecho; construida en base a los diálogos entre dos personajes (no puedo recordar una sola escena con tres personas hablando entre ellas), y a mi parecer rica para encontrarle detalles en una reflexión posterior. Muy recomendable.