... una película francesa?

Desde que vivo en Francia he visto cotidianamente menos cine francés que cuando vivía en Argentina. El fenómeno se fue haciendo más notorio una vez que pasó la euforia de saber que esas películas que antes trabajosamente conseguía online o en videoclubes amigables se encontraban en la sala de cine más próxima.
Y cuando me descubrí viendo cine de cualquier rincón del mundo menos el local, "desaprovechando" esos estrenos que años antes hubiera anticipado por meses, me pregunté qué era lo que hacía cada vez menos atractivas a las creaciones francesas. Mi pequeña tesis elaborada al respecto es que en el arte, el artista pone gran parte de sí mismo; pero la parte minoritaria agregada que lo transforma en arte es aquello que uno quiere ser, o que vio en algún lado, o que potencialmente lleva adentro, el imaginario, lo que no es. Cuando uno vive en un lugar y conoce a las personas y situaciones posibles de ese lugar, la ficción se vuelve más difícil de apreciar porque uno instintivamente distingue aquello "real" del elemento artístico. Algo así como que los elementos familiares impiden sucumbir completamente al universo presentado. Puede sonar ridículo lo que digo porque en ese caso el omnipotente cine norteamericano no sería visto por su propio público, pero yo creo que es éste un buen ejemplo de mi mini-tesis: para cualquiera que haya visitado Estados Unidos, es claro que el cine de Hollywood no representa muy fielmente a su pueblo ni refleja directamente su idiosincracia, al menos en su mayoría. Los actores de Hollywood son un grupo de gente completamente diferente a lo que uno ve por las calles, y los diálogos allí mostrados parecen ir siendo tomados por el público en lugar del proceso inverso. Parte del atractivo hollywoodense para la gran masa americana es aquello que "no es", y rara vez se muestran escenarios realistas.
Pero volviendo al cine francés, el hecho de rodearse de la intelectualidad perfumada de los locales le quita bastante el encanto a sus films; porque uno empieza a descubrir el enraizamiento y las derivaciones de esa cultura bohemia, malhumorada, que seduce pero no abraza. Entonces encontrarse viendo una película que nos recuerda el entorno, que invoca en sí mismo las razones por las cuales lo que uno ve no es real, le quita la magia a la enorme burbuja del cine francés, en Francia.
No quiero caer en extremos porque he disfrutado muchas películas locales; simplemente digo que así como es mejor no ver entrevistas de nuestro actor favorito para poder creerle el siguiente rol, o no conocer personalmente al escritor de nuestro libro preferido para no buscar al autor en sus palabras, creo que a veces uno aprecia más lo creado cuanto más lejos está del creador, tal vez porque nos cuesta aceptar que la perfección puede surgir de lo imperfecto.

2 comentarios:

  1. Me gustó mucho la reflexión!! Sobre todo lo sintetizado en el último párrafo.

    ResponderEliminar
  2. Hola que tal, mi nombre es Vania y soy webmaster al igual que tú! me gusta mucho tu blog y quería pedirte permiso para enlazarte a mis blogs, Así mis usuarios podrán conocer acerca de lo que escribes.

    si estás interesado o te agrada la idea, contáctame a esta dirección ariadna143@gmail.com para acordar el título para tu enlace. Y si no fuera mucha molestia, me puedes agregar tu también una de mis webs. Espero tu pronta respuesta y sigue adelante con tu blog.

    Vania
    ariadna143@gmail.com

    ResponderEliminar