... 1984 (el libro)

Hace muchos años ya, un amigo de un amigo -sujeto que me caía muy mal- me dijo que estaba leyendo 1984, el clásico de George Orwell, y que el personaje de "Julia" le recordaba enormemente a mí. Como yo aún no había leído el libro, y además no lograba detectar si el desagrado que él me causaba era mutuo, nunca supe si su comentario constituía un halago o un ataque con maquillaje literario. 

 
Varios años después (un par de meses atrás) y con 1984 en mis manos, cuando "Julia" apareció por primera vez en el libro, aquel detestable amigo-de-mi-amigo se me vino a la cabeza. Me pasé todo el relato intentando descifrar el carácter de la muchacha, que por momentos me enorgullecía y luego demostraba la ofensa oculta en aquel comentario antiguo. 
Habiendo concluido 1984, no puedo afirmar ni una cosa ni la otra, pero sí -sin duda alguna- que no me parezco a "Julia" ni un poquito. Quedo abierta a sus opiniones en cuanto a las virtudes de ese personaje, y mientras tanto les comparto algunas citas geniales que elegí de este gran libro: 

"The consequences of every act are included in the act itself."

"Now that he had recognised himself as a dead man it became important to stay alive as long as possible."

"Who controls the present controls the past. (...) Whatever was true now was true from everlasting to everlasting. It was quite simple. All thas was needed was an unending series of victories over your own memory."

"It struck him that in moments of crisis one is never fighting against an external enemy, but always against one's own body. Even now, in spite of the gin, the dull ache in his belly made consecutive thought impossible. And it is the same, he perceived, in all seemingly heroic or tragic situations. On the battlefield, in the torture chamber, on a sinking ship, the issues that you are fighting for are always forgotten, because the body swells up until it fills the universe, and even when you are not paralysed by fright or screaming with pain, life is a moment-to-moment struggle against hunger or cold or sleeplessness, against a sour stomach or an aching tooth."

"... That the choice for manking lay between freedom and hapiness, and that, for the great bulk of mankind, happiness was better."