... Möbius (2013)

MÖBIUS
de Eric Rochant
con Jean Dujardin y Cécile de France

El otro día me agarró el cholulaje y fui a la avant-première de Möbius, que pintaba como un buen thriller y prometía el famoso debate post-film con el director y los actores. Por qué no ir a ver a Cécile de France, que supe disfrutar en un par de películas, y saludar a Jean Dujardin antes que parta a los Oscars del domingo. Por qué no conocer a un director del que no sé nada, y escuchar qué dice de su creación. La triste respuesta a esos porqué es que la película es malísima, y entonces ni el Juan del Jardín ni la Cecilia de Francia te compensan dos horas de sinsentido.
Ojo, Möbius arranca bien: Los escenarios lujosos de Mónaco, una buena presentación de los personajes, y uno se entusiasma. Pero después empieza una historia de "intrigas" sin pies ni cabeza donde ni Tim Roth puede lucirse, y el director no parece seguro de lo que quiere hacer. Una persona del público le preguntó a Rochant qué significaba un elemento del film, y el hombre dijo que nada. Lo cual podría ser una buena señal de que no hacen falta inferencias o explicaciones para entender esta película, pero en este caso es sólo la prueba de que nada en Möbius tiene mucho sentido.

Zero dark Homeland

ZERO DARK THIRTY (2012)
de Kathryn Bigelow
con Jessica Chastain, Jennifer Ehle, Edgar Ramírez, entre otros.

El otro día fui a ver la multipremiada Zero dark thirty, no para compartir la dicha americana de capturar a Bin Laden, sino porque en ella presuntamente se conjugaban las maestrías de Kathryn Bigelow y Jessica Chastain, dos mujeres cuyos trabajos he disfrutado hasta ahora.
En un plano superficial, sin analizar el contenido político que puede inferirse de la peli, a ésta le juega en contra la presencia contemporánea de la serie Homeland, que trata asuntos similares con varios puntos a su favor. [Ambas ficciones relatan las andanzas de las oficinas de seguridad nacional de la CIA, en un entorno post 11 de septiembre, y a través de los ojos de una agente obsesionada con atrapar a un líder terrorista.] El más destacable, a mi parecer, es el de su protagonista: Mientras que en Homeland, Claire Danes interpreta a un personaje tan loco como las reglas en que se basa la "guerra al terrorismo" yanqui, Jessica Chastain compone a una agente de la CIA no muy creíble, de apariencia frágil, y difícilmente asociable a las actitudes o diálogos que se le adjudican. Sin criticar a esta actriz que me gusta mucho, uno se encuentra extrañando a Carrie (Claire Danes) y a su desequilibrio, más equilibrado con el entorno combativo. Es allí que, si se debe ir a un plano más profundo, uno no comprende bien su participación ni qué hace allí este personaje (el de Chastain), lo cual inevitablemente lleva al plano más profundo siguiente: qué demonios hacen los yanquis ahí, invadiendo países ajenos y matando sin miramientos. El valor de Homeland se hace evidente entonces, en cuanto consigue hacernos olvidar estas cuestiones de base y nos convence de seguir a sus personajes en la lucha en la que participan.
La película es visible y creada con oficio, en ella el talento de Bigelow sigue estando presente; pero si ésta fuera la primera temporada de una serie, estoy segura que no esperaría la segunda con tantas ganas como lo hice con Homeland.

HOMELAND