... Meu pé de laranja lima (2012)

MI PLANTA DE NARANJA LIMA
de Marcos Bernstein, con João Guilherme Ávila y José de Abreu

Con la garganta estrujada salí del cine y sólo pude llorar en serio afuera de la sala. Durante la película solamente se me juntaban algunas lágrimas en los ojos que se sumaban al agua en la pantalla, a las lágrimas de Zezé, al llanto de toda una infancia. Entonces todo era un mismo río y yo estaba allí dentro, sin distinguir las aguas. 
Ver esta película fue un placer porque es una película linda, pero además porque es una historia de las que enseñan la magia de la narración, el verdadero encanto de ser escritor. Verla fue además como si alguien hubiera hecho un film con mis recuerdos, porque leí este libro hace tantos años que los detalles se habían perdido en el barro que ensuciaba las rodillas de Zezé y las de la niña que era yo cuando leía.

1 comentario:

  1. Aclaro (sobre mis llantos) que no es que la película sea tan triste, es únicamente conmovedora. Entonces aparece la angustia, pero no objetivamente; por lo mismo, uno no se puede poner afuera y decir "es una muy buena película" (he ahí que tal vez me limité en los halagos, por ejemplo a las actuaciones). Sencillamente, uno se sienta a verla y sonó, se transformó en el niño que está ahí, sufriendo la inmensidad de la vida. (Y a eso me refiero en parte cuando digo que la peli enseña la magia de la narración, tiene el poder de hacerlo a uno protagonista sin pedir permiso.)

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